21

Me preguntan algunos amigos que cómo va la exposición en el museo. Bien…. contesto, un poco dubitativo. No sé bien qué es ir bien la expo, o mal, etc. Las obras están ahí, algunos días me asomo unos minutos y veo que la gente entra a la sala arrastrando un poco las piernas (nadie trota alegremente, por ejemplo), arrastran la mirada y luego salen, todo es muy silencioso y solemne o aburrido, que se parecen. Los visitantes ponen cara de estar mirando arte, una cara sin expresión, de gente preocupada. El ambiente quizá quedó demasiado dramático, y eso que yo soy más bien un cómico. Llevo catálogos y de repente algunos libritos en color, pongo todo sobre un plinto y al día siguiente ya no queda nada. El arte es una película muda. También están mudos los críticos, ni siquiera sé bien quienes son ellos (una ocupación muy rara, estar toda la vida criticando), sé que hay algunos más bien descriptivos, otros que ponen a sus amigos o enemigos, y no sé si hay mucho más. Han aparecido en cambio bastantes reportajes, los colecciono en este mismo blog, a la derecha, en Ferocitas, la entrada se llama ferocitas: the media. Más que dibujante me hubiera gustado haber sido pianista en algún bar del oeste, o en un salón de baile húngaro, ahí los mudos no corren. Hay que mirar a Earl Hines por ejemplo.