rayos

Confiesa Andre Agassi en su libro autobiográfico “Open” que fue obligado por su padre a dedicarse al tenis, un deporte que odiaba. Yo veo a veces los partidos, y estoy convencido de que los campeones no son felices, andan siempre tensos porque sólo vale ganar. Vaya idiotez. Toda una vida con las pelotas, los aviones, los torneos. O sea está bien ganar algo de repente pero dedicarle la vida no tiene sentido. Entre los tenistas se pueden investigar casos de abuso infantil, por lo general de padres que quieren hacer negocio o fama con sus niños y los fuerzan a ser campeones, no es nada sexual (como le gusta a la gente) pero sí abusivo y sí con menores de edad. Los convierten en niñitos amestrados, les roban la vida.  Además Agassi confiesa haber consumido alguna droga, como todo el mundo por lo demás. Artístico.