
Los sentimientos excitados por un arte impuro son cinéticos, deseo y repulsión. El deseo nos incita al abandono, a apartarnos de algo. Las artes que sugieren esos sentimientos, pornográficos o didácticos, no son, por tanto, artes puras. La emoción estética es por consiguiente estática. El espíritu queda paralizado por encima de todo deseo, de toda repulsión. James Joyce en Retrato de un artista adolescente ____ ¿soy puro o impuro? ¿debo purificarme o buscar la impureza? no sé si lo mío es lo estático irradiante o la caída libre, voy cayendo a pedazos. Hay un sol ligero, apenas.

Posts
el deseo es el camino sin retorno de todos los fantasmas
19/10/2009 @ 7:10 pm