ojomat

Viene M a ayudarme en mi soledad y en mi ceguera, propias de quien sale de la cueva a la plaza pública…. me convence de mostrarlo todo y que no hay para tanto, me percato de que yo no pinto lo atroz o lo absoluto… mis mutilados y mis picos (los de las pinturas) son cotidianos, argumenta M. Me señala una cabeza que quizá esté hecha en clave atroz. En fin, las acuarelas no son siniestras y siguiendo un poco a Joyce, tampoco inmóviles…  Yo le fotografío a él la pupila, azul. Debo huir de aquí antes de que comiencen las celebraciones deportivas.