malalt

Llevo más de cien acuarelas seleccionadas (poco acogedor el número 100, es demasiado geométrico) y sigo haciendo, estoy en la fecha límite. Debo dejar de pintar ya. No puedo seguir agregando indefinidamente. No corresponde en este instante un mundo de pinceles y colores sino de catálogos, marcos, montaje, cosas así, tengo que, debo, no debo, puf. Stop. Hoy escondo las acuarelas, quito la mesa, si veo que mi mano vuelve a dibujar le pego con la otra mano, voy a atarme al mástil. Stop. ¿O let it be? Stop.